Vendo sueños…
Y entonces me preguntó el vendedor de sueños: “¡Maje! ¿Qué estás pensando? ” Y le respondí: “La verdad, no lo se… Sólo se que hoy es diferente”.
Tan diferente que llegué a la conclusión que amar es arriesgarse un poco. Después de eso, todo empieza a ordenarse. Todo vale la pena. Es la única manera cómo realmente experimentar eso que Jesús nos pidió. Sí, es un invento de Dios eso que le llaman… “Amor”. Por lo tanto, es bueno. Así de simple y sencillo.
Hoy vendo sueños, de diferentes tipos, tamaños, colores y sabores… el mío no. El mío ni lo voy a compartir porque parece ser que sólo yo lo entiendo. Sí, porque es la misma historia de siempre. Ya se lo que viene, sí… ya lo se. Ya se los movimientos que tengo que dar, lo que tengo que pensar, decir, hacer, etc… el problema es que esta vez, de verdad que no se cómo va a terminar. Es más… ni se si va a terminar. Talvez sólo es el inicio… ja!
Y entonces los sueños, como venía diciendo… Hay van a disculpar, es que siempre me desvío un poco. Pero como escribía: Vendo sueños… de diferentes tipos, tamaños, colores y sabores… el mío no. El mío ni lo voy a interpretar porque parecer ser que ya ni entiendo lo que me pasa. Sí, porque es otra historia con el mismo desenlace: Gris, insípido…un hoyo sin fondo!
Cuando el vendedor de sueños me ofreció el mío, sin saber a lo que me atenía, siempre con la sonrisota, babeando y estupefacto le dije que sí. Que la vida de uno sea interesante sólo depende de uno mismo. Es así de simple y de cierto. Cuando una ola se aproxima (sí, de esas olas) viene con todo! Con TODO! Te arrastra, te revuelca… te deja en tu cuerpo el olor a cielo y tierra, mar y sal… pero con facilidad te abandona. Es un gran pijazo! Nadie lo niega…
Pero y entonces con los sueños…. mejor ya ni sueño. He decidido penetrar mi pensamiento a tal grado de darle un STOP a las neuronas que hacen funcionar cada célula. Sí, un stop… Con un vino tinto, con un toro loco, con una lámpara verde y un poco de jazz me doy cuenta que es imposible. No me has preguntado si me da igual o no.
Y es que toda la vida es un sueño… sueños, sueños, sueño. Perdidos en el firmamento, pero al final son sueños. Este mundo va a la velocidad de un rayo; sueños efímeros… y aunque no lo quiera aceptar, terminan siendo sueños humanos. Unos duran 30 años… otros duran 2 meses. Siguen siendo sueños. ¿Cuándo despertamos? Despertaremos en el cielo…
Hoy vendo sueños, de diferentes tipos, tamaños, colores y sabores… el mío no. El mío ni lo voy a compartir porque parece ser que sólo yo lo quiero. Sí, porque es la misma historia de siempre…
Crónica de un insomnio
A quien le escribo… si alguna vez me logre leer, ojalá y pueda hacerlo entre líneas y sepa quién lo escribe. He desnudado parte de mis pensamientos mientras pienso en ella…
10:00 p.m
Estoy escuchando tu canción. Hay dos pianos diferentes. Uno es un piano muteado (un poco sordo…mmm opaco). Ese hace el colchón. Tiene que ser suave porque no es lo que quiero que predomine. Es lo que escuchás al fondo (si ponés mucha atención).
El otro es el piano que lleva la melodía. Es más fuerte (heavy… te suena esa palabra?) Lo que siento por vos es heavy, es fuerte y lo acompaña un colchón de suavidad y ternura, lento, rico…
El violín es un plus! Te encanta… buena combinación piano y violín verdad? Aparece en una parte de la canción donde talvez no lo esperabas… Así como nuestra metáfora!!! Sólo esperás escuchar el piano pero no, hay algo más. Aparecimos en una etapa de nuestra vida donde digamos que “todo está bien… y no necesito más nada” Nos dimos cuenta que no es así.
Y el violín navega entre la melodía, se intensifica el piano porque al final es lo que quiero que predomine más… suena más fuerte; así como mi corazón cuando late más duro. No rápido, duro… y es que mi pecho es un volcán cuando estoy con vos. ¿No te has dado cuenta? ¿No sabés aún el efecto que tienes en mí? Es el piano lo que más importa. Soy yo el que quiere importar para vos.
Solamente gracias… veré si puedo dormir y dejar de pensar mucho. 11:12 p.m
11:21 p.m
La Melodía es así simplemente porque quiero que la recordés. Es sencilla (ya ves que en algunas cosas no me complico:) ) es sencilla, como tu forma de ser, tu corazón sencillo, inmenso… lindo.
Solo pensé en dos cosas cuando la componía: Tu rostro y como sería si estuviéramos juntos. Y mirá lo que salió! Luego pensé en la magia que surge cuando nos besamos y aparece el violín… arrgghhhh es demasiado rico!
Pero la pasión no lo es todo… por eso no aparece en toda la canción (pero sí en buena parte). 11:28 p.m
11:32 p.m
Siempre he pensado que para que exista amor en una pareja y que funcione deben de haber tres cosas: Pasión, intimidad y compromiso.
Pasión: una llama, cuando congeniás, la química, las caricias y manifestaciones físicas de cariño. El gusto físico.
Intimidad: Comunicación, confianza, alegría y ese complemento. como el de un rompecabezas que encaja perfectamente.
Compromiso: El anhelo fraterno de ir creciendo juntos. en la tormenta y en la calma. amar sin medida hasta que duela, entregarse para crecer juntos y alcanzar la felicidad. JUNTOS! no pensar en uno, sino pensar en los dos… para el bien de los dos. solamente gracias… intetaré dormir. Eso entre otras cosas pues sumergido en un paraíso complejo, en un manjar de posibilidades para disfrutar la vida, como una taza de café con canela y dulce de panela 11:35 p.m
11:38 p.m
Te veo, Dear, y todo sea hace grande. Me gustas, me gustas mucho. He llegado a quererte más de lo que yo alguna vez me pude imaginar. Quisiera tener una sola oportunidad para hacerte muy feliz y mostrarte cómo es el amor a través de un espejo; con el brillo de tu sonrisa y un poco de música; tonadas entre ruido emotivo y se que te va a encantar. Lo haré con mis propias manos, te lo juro! Y ser el hombre de tus sueños, el que tú necesitas. Con todo lo que soy y enfrentar juntos la vida.
Pareciera que esto se trata solo de mí pero en realidad se trata de los dos. Se que callas y cuando lo haces sólo se me viene a la mente una canción que dice… que dice: “…y es que estamos como locos…” Se me hace que ya la escuchaste. ¿Sabés? ¡YO NO QUIERO APAGAR ESTA LUZ! ¿Y tú?
Y no quiero que calles…
Creo que me confundí hoy… pensaba que escribía en mi blog pero esta noche el whatsapp se convirtió en mi blog instantáneo. Y como se que estás dormida, imagino tus ojitos cerraditos, una sonrisa que demuestre que sueñas conmigo. Tocándote el piano y luego abrazarte hasta esperar juntos el nuevo día. Quiero dormir y no puedo. Buenas noches. 11:42 a.m
12:27 a.m
Quiero soñar con vos y si lo hago te cuento. Mirá, me crees cuando te digo que te quiero? Te quiero, Dear… que tengás un buen primer día de trabajo del año. 12:27
1:05 a.m
No puedo dormirme… 1:05 a.m
A veces pienso que no soy suficiente… son evidentes muchas cosas y aunque mi realidad sigue siendo la misma, solo que hoy con un poco más de sentido, sigo esperándote… por favor no te tardes… muero!
Todo se va ordenando…
No puedo encontrar las palabras exactas para describir cómo me siento. Sigo caminando en tu silueta porque ya ahora se que nuestras miradas se han desnudado para poder penetrar el alma de cada quien, desde los deseos más profundos de nuestra existencia hasta el presente que estamos viviendo.
Te quiero, Alba de mi corazón, y te soy totalmente sincero cuando te miro con ternura, con pureza, con pasión e incluso picardía. Esto nunca lo voy a olvidar, y no lo haré porque se que a partir del presente que estoy viviendo, que estamos viviendo, se acerca el día en que podremos ser libres. Totalmente libres de poder amarnos sin medida y de poder decirnos día con día lo mucho que sentimos; de compartir el más profundo secreto y de poder coincidir siempre en nuestros deseos y anhelos.
Se que odias la impuntualidad. No soy partidario de eso, me parece una irresponsabilidad… perdóname por favor, perdóname porque aquí estoy y estoy para quedarme! Todo se va ordenando y va teniendo sentido incluso cuando no hay razón que quepa en esta locura que tanto nos encanta. Lo habrá, todo se está ordenando. Cambiemos el horario porque aunque estoy tarde, puedes verme y sentirme; puedes trascender y estoy seguro que podemos alinear las estrellas a nuestro gusto para ser felices. Ahora ya se tu nombre… y quiero abrazarlo para siempre!
Electricidad
La noche de un bar fue el escenario perfecto para darme cuenta que existen momentos en la vida que hacen que el sentimiento tome fuerzas y sea un trampolín para otra etapa en la que uno mismo va creciendo. En la tarde de ese día me electrocuté con su mirada. Fue una fuerza increíble! Tan increíble que me quitó la respiración… Esa tarde no lo pude evitar y desnudé frente a ella uno de mis anhelos más profundos. Me puse nervioso, sentí una fuerza en el estómago que sólo me impulsaba a abarcarle el cuerpo con el mío y poder transmitirle todo lo que siento con un abrazo y un beso.
Coincidimos! Eso es lo que más me impresiona de mi historia, que en esta metáfora tan deliciosa he podido coincidir con ella y se que algo va a pasar… ambos lo sabemos.
La noche en el bar fue precisa, efímera… tantas canciones que resumían una sola palabra: Te quiero… y te quiero conmigo! Todo quedó alineado como si las cosas se fueran ordenando. Con miradas, notas musicales y palabras dichas al viento, Yo, el hombre del piano, me inspiré para darle mi mejor melodía, mi mejor canción, mi mejor mirada y mi mejor deseo.
Ver el mar es reconocer lo inmenso que esto puede ser. Ver unos lirios es reconocer la belleza de su rostro, ese que me tiene loquito; escuchar su canción es escuchar nuestra historia y estar con ella es reconocer que 5 minutos pueden parecer una eternidad. Besar su mejilla es acercarme a una fuente hermosa de vida: Sus labios! Es reconocer que mi pecho es un volcán y que se avecina una tormenta eléctrica. Estoy expuesto a que me caiga un rayo! Que rico sería, no? Que rico siento verle entre una multitud y reconocerle, casi una década después de nuestro primer encuentro empírico. Nada pensado, nada planeado… como cuando dejo a mis dedos ser lo que Dios les ha permitido ser y puedo crear música.
La noche fue del músico y la dama, ella quien penetró la esencia de su querer en el tacto de sus dedos; esa noche fue testigo de sonidos, estrellas, sentimiento, misterio y Música. “…y pensar que la música fue la que permitió nuestro primer intercambio verbal… Sí, la música. Un elemento que JAMÁS faltará entre nosotros mientras siga despertando un milagro con el sol! Dime tu nombre, querida… Aquí estoy esperando que me lo digas para poder susurrarte al oído lo increíble que siento cuando abrazo tu nombre y tu mirada en mis noches. Te adoro con mucho sentimiento, mucha música y electricidad”, fue lo que el hombre del piano le dijo entre miradas y silencio.
Tengo ganas de no tener ganas
Hoy confieso públicamente a este medio de comunicación que tengo ganas de no tener ganas. ¿De qué tengo ganas? A ver, tengo ganas de hacerte cosquillas, tengo ganas de hacerte reír, tengo ganas de comprarte un pastel de chocolate y celebrarte todos los días lo grande que sos! Los logros alcanzados son sólo detalles parte de la rutina que Dios ha elegido para ti en este momento. Y es que vale más todo lo que tú sos y lo que me transmites; tu sonrisa y tu voz. Vale más que cualquier otra cosa que pueda sucederme porque mi postura y mi decisión me transforma a renunciar a TODO por estar contigo.
¿Qué sucede? ¿Será esto normal? ¿Debería de ser así? No lo se. Lo único que se es que quiero hacerlo y no me importa nada más que poder compartir contigo un brownie de Go Green, una crepa de nutela y fresas, un café, un buen concierto, una película de Harry Potter… un pedazo de mi vida. Todo! Y no me importa dejar lo que ya tengo por estar contigo. Y me preguntas por qué… y me preguntas por qué… Y te repito: PORQUE TE QUIERO!. Y sólo te recuerdo que soy capaz de acoplar mi estilo de vida a la tuya, todo por estar contigo; Quiero cambiar, quiero hacer cosas nuevas y quiero hacerlas contigo…
Tengo ganas de escaparle a la vida y perdernos en la playa después del trabajo; de llevarte a una montaña y abrazarte intensamente enmedio de muchos árboles; tengo ganas de llevarte a desayunar y luego irte a dejar a tu trabajo, todos los días que se puedan… Llevarte a medir tu vestido, comprar tu ropa y pagar tus recibos; que veas tus zapatos, tus tacones… esos que te quedan tan bien! De agarrate la mano y no soltarte, de abrazarte. Y de besarte…ufff Con mi mirada te lo digo todo. Desnudo mi pensamiento cuando coincidimos en una mirada acompañada de una sonrisa, y es donde estoy totalmente expuesto a que veas mi interior.
De compartir contigo todos tus sueños y anhelos, tu silencio y tu ruido; tu pelo y tu mirada. Tengo ganas de dejarte libre; que vueles lo más alto que puedas y si caes estar ahí para recogerte, para volar de nuevo y hacerlo juntos. Tengo ganas de conocerte más y más; entrar en tu vida de una manera que nunca nadie lo ha hecho. Quiero ser importante para ti, la diferencia en tu vida, lo que nunca he sido para alguien. Quiero ser yo mismo y que tú me conozcas, que sepas lo que soy, que te convenzas de lo mucho que puedo darte y el deseo eterno de verte sonreír y que seas feliz.
Tengo ganas de no tener ganas. Pero las ganas se van después de un tiempo… y esto que siento no se va, entonces definitivamente que no son ganas. Es algo que no puedo explicártelo, mi querida lectora, es lo que siento. Te quiero tanto que hoy más que nunca quiero que lo sepas. Que voy a tu lado, que a veces prefiero callarme y encerrarme en mi espacio porque es lo único que me queda cuando no te veo, cuando no te leo… cuando miras a otra dirección y no estoy ni por cerca.
¿Quién sos? ¿Qué haces en mi vida? ¿Por qué Dios te ha mandado en estos precisos momentos? ¿Por qué te quiero tanto? ¿Por qué estoy dispuesto a dártelo todo y pensar en tu felicidad? Me llamas y se me olvida todo lo demás porque cuando se trata de vos, no quiero que nadie me moleste; que nadie interfiera, que nadie me interrumpa. Porque quiero ser solo tuyo. No tengo respuestas, sólo mi corazón, mi pensamiento… mi deseo y mi anhelo de estar contigo. Por favor, dime tu nombre… ¿Cuánto tiempo vamos a esperar? En el alba de mi vida te encontré y hoy no quiero soltarte… por favor, dime tu nombre para decirte: Bienvenida!
Buen provecho!
odio despedirme de ti…
ODIO DESPEDIRME DE TI LOS FINES DE SEMANA. PARECIERA QUE MI CUENTO TERMINA POR UN MOMENTO Y LA METÁFORA YA NO RESULTA. VUELVO A MI REALIDAD AMARGA E INSÍPIDA DONDE DEJO DE ESCUCHAR A LAS MARIPOSAS ALETEAR Y LO SUSTITUYE EL SILENCIO…
AHHHHH QUE GANAS DE BESARTE. DE AMARRARTE A UN ABRAZO, DE DECIRTE BIENVENIDA… QUIERO SOÑAR EN TU INTERIOR, DONDE SEA UNA AVENTURA Y PUEDA ENTRAR, SONREÍR Y TOCAR BELLAS MELODÍAS PARA TI.
ODIO DESPEDIRME LOS FINES DE SEMANA, PORQUE VISTES A MI GUSTO PARA EL DELEITE DE OTROS OJOS QUE A VECES EVADE TU SENTIR Y TE QUEDAS MURMURANDO AL SILENCIO QUE ALMENOS POR UNA NOCHE, TE ACUESTES SIN SOÑAR.
ODIO DESPEGARME DE TU ATENCIÓN PORQUE REGRESO A LA OSCURIDAD Y SOLO PIENSO EN NUBES BLANCAS QUE SUAVIZAN TU ROSTRO; BRILLANTE AMANECER QUE ENTRAS EN MI VIDA Y NO QUIERO SOLTARTE PORQUE EN MÍ HAS DEJADO IMPREGNADO TU OLOR QUE REANIMA MIS PULMONES, LE DAN VIDA Y PUEDO SONREÍR.
ODIO RECONOCER QUE NO SOY A QUIEN ELIJES, A QUIEN DECIDES MIRAR CON PASIÓN, PERO QUIERO DECIRTE QUE TEN MIEDO DE MÍ, COMO DIRÍA MI BUEN AMIGO DELGADILLO…
TE QUIERO…NO ME CANSARÉ JAMÁS DE DECÍRTELOO PERO DEFINITIVAMENTE QUE NO PUEDO DESPEGARME DE TI…NO AHORA QUE HE VUELTO A LA VIDA Y CON BUENA VIBRA Y ACTITUD HE TOMADO MI DECISIÓN: TÚ… TÚ, TÚ…TÚ Y TÚ, SÓLO TÚ…NADIE MÁS. NADIE…PORQUE SE QUE ME DIRÁS TU NOMBRE Y YO TE DIRE: HOLA, VIENES JUSTO A TIEMPO…
Hacer nuestro el universo…
“RESPIRAR EL AIRE QUE TÚ ALIMENTAS Y BEBER LA LUZ DE TU MIRADA. TE AMO COMO SE AMA LA LIBERTAD, EL DESEO POR VIVIR…LA ESPERANZA DE SOÑAR”. Martín Núñez, Prueba de Sonido.
Cada vez que la toco es como dibujar nuestra pequeña historia en un lienzo infinito; reconozco cada oración de esta canción y la combino con todo lo que me dice tu mirada; Eso que pretendes esconder, ya yo lo he descubierto porque tu carita… tu sonrisa. ¿Será por eso que me gusta tanto tu rostro? Puedo entender mi decisión con escuchar esta canción. Puedo penetrar en tu corazón cuando la toco, y quiero quedarme junto a ti cuando te la cante.
Estaré en el mismo lugar, con la misma mirada, con el mismo anhelo y el mismo deseo… Hoy vuelvo al silencio, al lugar donde no quiero regresar, a la miseria de mi corazón; al barril de la rutina que me ha apegado a la apatía. Sin razón, sin control. Con un sabor insípido a nada. Puro aire, silencio y soledad…
Si me preguntas te diré que hacer nuestro el universo es como rozar mis anhelos con los tuyos; Fusionar tu voz con el piano de mis emociones; Lo que la oruga llama el fin del mundo, el mundo lo llama mariposa. Creo que una oruga está por morir… por favor, no la mates! Mejor ponla a dormir porque temo a que esa mariposa no pueda reconocer tu nombre pero rezaré al cielo para que cuando se de el momento pueda decirte: “No es tarde. Llegas justo a tiempo”. Entonces, solo hasta entonces me dirás tu nombre.
Dos letras
¿Qué es lo que hoy se apega a mi sueño de querer tocar en el cielo un hilo blanco? Pareciera ser que lo difícil se pone más interesante y aún así me pregunto nuevamente ¿Qué es lo que me mueve? No podría explicártelo. De verdad que no encuentro una manera de hacerlo más que con mi mirada que a veces quiero, intencionalmente, decírtelo todo.
Este sentimiento va creciendo. “No tengo tu boca, no tengo tus ganas y por más que intento, ya no entiendo nada”. Derrepente me provoca un poco de ansiedad; siento sed. Anhelo verte y cuando duermo por las noches, trato de naufragar por mares nunca antes navegados. Es mejor hacerlo inconsciente que hacerlo con los pies en la tierra porque lo hago a mi manera; Es el único lugar donde puedo tenerte. Pasan las horas y al despegarme de la metáfora en la que camino, sólo cuestiono por qué el destino vuelve a burlarse de mí hoy que te he conocido. Algún día tendré las palabras correctas para contestarte cada vez que me preguntas con tus ojos ¿Por qué?
Quiero darle al pensamiento el razonamiento que necesita para entender que no te tengo. ¿Será cuestión de razonamiento? No lo se, pero lo que sí se es que me muero por hacerte cosquillas; por sobarte la pancita cuando levantás los brazos; por darte besitos y despeinarte un poco más para acompañar tu sentir; por abrazarte cuando quieras un poco de calor; de cantarte día y noche para deleitar tu pensamiento hasta llegar a un punto donde explotas de emoción y me regales una sonrisa; De esas sonrisas que dicen mucho. Podés acompañarla con esa carita que tanto me gusta… sí, esa carita que escondes pero que he podido descubrir un par de veces. Y que cierres los ojos por un momento, vas al cielo y al regresar lo hagas estando enamorada de mí.
Pienso en ti, pienso en tu nombre, pienso en tus sueños… pienso en el tiempo y pienso en mi camino. ¿Tú, por qué? Esta monosílaba que últimamente le ha dado sentido al desorden de mi vida; ha venido a cambiar mi pensamiento, a reavivar sentimientos que han resurgido del más remoto rincón de mi existencia. ¿Por qué? ¿Por qué te quiero tanto? ¿Por qué en dos letras puedo decírtelo todo y a la vez nada? ¿Por qué esta vez es tan especial? ¿Por qué hoy que he descubierto en tus ojos maravillas de una gaviota? En dos letras puedo explicártelo… dos palabras! Sabés callar y prefiero que sea así, porque leer de tus labios que no coincidimos es como regresar a la muerte, donde no quiero estar. Estoy vivo, tengo luz en la oscuridad de mi amor y esa luz sólo puedo verla en el alba… Me dirás tu nombre. Tú sabrás cuándo me dirás tu nombre.
Acostumbrado
Estoy acostumbrado al silencio turdio que una vez más me acompaña en mis noches negras. Cuando pienso en despertar, caigo en cuenta que la única razón por la cual respiro es porque Dios ha sido bueno conmigo y porque el mismo hecho de tener vida me motiva a respirar; me motiva a tocar el piano; a trabajar (aunque ya no quiera); ¿A qué más? Sí, claro que sí… a cantarte, a pensarte… a imaginarme ese encuentro que sólo en mi metáfora existe.
No cuestiones mi razón, ni cuestiones mis sentimientos. Creo que en este punto sólo yo puedo justificarme y aunque intente describir mi silencio, no querré que sepas lo que siento. Tampoco me preguntés por qué… pero es mejor arrepentirse de lo hecho que de lo que dejaste de hacer. Que difícil! Es mi metáfora, mi propio cuento donde eres la protagonista. Ganas cuando te despeinas; reís cuando suspiras… sueñas cuando abres tus ojos! Que mirada!!!
Si me preguntas qué es lo primero que pienso cuando nos vemos… debo decirte que junto a la sonrisa que se dibuja en mi rostro de la manera más natural, pienso en darte algo bueno, que no te decepciones de mí nunca; de no fallarte en ese momento, de demostrarte lo mucho que te quiero aunque me guardo en las palabras y silencio mis sentimientos. Pero soy mejor persona cuando estoy enmedio de tu presencia.
Acostumbrado a esperar tenerte en mis brazos y al escucharte en un instante el susurro de tu voz. “Ella”, “tú”, bella… eres bella. Quiero tocar para ti, y se que algún día me escucharás; Sonreirás y me dirás tu nombre… una vez más.
Solamente, gracias…
Yo y mi cuento, mi metáfora
Escuchar a mi queridísimo amigo Fito Paez y a Sabina cantar, me hace recordar que en realidad estoy en medio de un espacio desconocido donde intento decir lo que siento pero pareciera ser que sigo sin descifrar los códigos del sentimiento.
Cierro los ojos y apareces tú. Sólo la almohada me acaricia. Entro en un profundo sueño en donde últimamente apareces vestida de aqua bailando en un suelo lleno de rosas rojas. No puedo evitar observarte, como cuando lo hacía en medio de árboles y en silencio; Sin saber siquiera tu nombre ni tus sueños, tan natural… así como hoy.
No es necesaria alguna explicación, la respuesta sigue siendo la misma. Se la lleva el viento y a veces ni alcanzo a saberlo… Eres una mujer que camina bajo la lluvia coincidiendo con el soplo de su viento. Rompes el espacio cuando pasas caminando, y dibujas una silueta que me sigue deslumbrando. Ni siquiera por la noche puedo ocultar esta maldita incomprensión y para todo lo que estalla, que ni yo mismo puedo taparme las heridas.
Mujer hermosa, con tu pelo despeinado que iluminas el camino. Duerme tranquila y sonriente. Mujer para el sol, para el mar y para el viento. Desafías a los astros y que cantas en el valle del silencio donde al fondo puedo escucharte. Ríe hasta mirar en el cielo una luz que te recuerde lo más sencillo y simple de la vida. Mientras, escribiré en un pequeño espacio porque es la única manera de cómo calmar mis vientos cuando ya no hay melodías que tocar… y mejor inventar unos versos que nacen del corazón a escuchar ruido que despierta emociones dormidas. No me pidas que cuestione mi razón, ni lo que siento porque no sabré explicártelo. Suficiente burla la que el destino me juega. Sólo quiero decirte que Dios ha sido bueno conmigo, porque dio a conocer un poco de su belleza a través de ti, y soy un fiel espectador de tu mirada aunque no te des cuenta…yo y mi cuento, mi metáfora.
