The piano man

Just another WordPress.com weblog

Archive for December 2010

Todo se va ordenando…

leave a comment »

No puedo encontrar las palabras exactas para describir cómo me siento. Sigo caminando en tu silueta porque ya ahora se que nuestras miradas se han desnudado para poder penetrar el alma de cada quien, desde los deseos más profundos de nuestra existencia hasta el presente que estamos viviendo.

Te quiero, Alba de mi corazón, y te soy totalmente sincero cuando te miro con ternura, con pureza, con pasión e incluso picardía. Esto nunca lo voy a olvidar, y no lo haré porque se que a partir del presente que estoy viviendo, que estamos viviendo, se acerca el día en que podremos ser libres. Totalmente libres de poder amarnos sin medida y de poder decirnos día con día lo mucho que sentimos; de compartir el más profundo secreto y de poder coincidir siempre en nuestros deseos y anhelos.

Se que odias la impuntualidad. No soy partidario de eso, me parece una irresponsabilidad… perdóname por favor, perdóname porque aquí estoy y estoy para quedarme! Todo se va ordenando y va teniendo sentido incluso cuando no hay razón que quepa en esta locura que tanto nos encanta. Lo habrá, todo se está ordenando. Cambiemos el horario porque aunque estoy tarde, puedes verme y sentirme; puedes trascender y estoy seguro que podemos alinear las estrellas a nuestro gusto para ser felices. Ahora ya se tu nombre… y quiero abrazarlo para siempre!

Written by Pedro

December 16, 2010 at 7:26 pm

Posted in Uncategorized

Electricidad

leave a comment »

La noche de un bar fue el escenario perfecto para darme cuenta que existen momentos en la vida que hacen que el sentimiento tome fuerzas y sea un trampolín para otra etapa en la que uno mismo va creciendo. En la tarde de ese día me electrocuté con su mirada. Fue una fuerza increíble! Tan increíble que me quitó la respiración… Esa tarde no lo pude evitar y desnudé frente a ella uno de mis anhelos más profundos. Me puse nervioso, sentí una fuerza en el estómago que sólo me impulsaba a abarcarle el cuerpo con el mío y poder transmitirle todo lo que siento con un abrazo y un beso.

Coincidimos! Eso es lo que más me impresiona de mi historia, que en esta metáfora tan deliciosa he podido coincidir con ella y se que algo va a pasar… ambos lo sabemos.

La noche en el bar fue precisa, efímera… tantas canciones que resumían una sola palabra: Te quiero… y te quiero conmigo! Todo quedó alineado como si las cosas se fueran ordenando. Con miradas, notas musicales y palabras dichas al viento, Yo, el hombre del piano, me inspiré para darle mi mejor melodía, mi mejor canción, mi mejor mirada y mi mejor deseo.

Ver el mar es reconocer lo inmenso que esto puede ser. Ver unos lirios es reconocer la belleza de su rostro, ese que me tiene loquito; escuchar su canción es escuchar nuestra historia y estar con ella es reconocer que 5 minutos pueden parecer una eternidad. Besar su mejilla es acercarme a una fuente hermosa de vida: Sus labios! Es reconocer que mi pecho es un volcán y que se avecina una tormenta eléctrica. Estoy expuesto a que me caiga un rayo! Que rico sería, no? Que rico siento verle entre una multitud y reconocerle, casi una década después de nuestro primer encuentro empírico. Nada pensado, nada planeado… como cuando dejo a mis dedos ser lo que Dios les ha permitido ser y puedo crear música.

La noche fue del músico y la dama, ella quien penetró la esencia de su querer en el tacto de sus dedos; esa noche fue testigo de sonidos, estrellas, sentimiento, misterio y Música. “…y pensar que la música fue la que permitió nuestro primer intercambio verbal… Sí, la música. Un elemento que JAMÁS faltará entre nosotros mientras siga despertando un milagro con el sol! Dime tu nombre, querida… Aquí estoy esperando que me lo digas para poder susurrarte al oído lo increíble que siento cuando abrazo tu nombre y tu mirada en mis noches. Te adoro con mucho sentimiento, mucha música y electricidad”, fue lo que el hombre del piano le dijo entre miradas y silencio.

 

Written by Pedro

December 15, 2010 at 8:05 pm

Posted in Uncategorized

Tengo ganas de no tener ganas

leave a comment »

 

 

Hoy confieso públicamente a este medio de comunicación que tengo ganas de no tener ganas. ¿De qué tengo ganas? A ver, tengo ganas de hacerte cosquillas, tengo ganas de hacerte reír, tengo ganas de comprarte un pastel de chocolate y celebrarte todos los días lo grande que sos! Los logros alcanzados son sólo detalles parte de la rutina que Dios ha elegido para ti en este momento. Y es que vale más todo lo que tú sos y lo que me transmites; tu sonrisa y tu voz. Vale más que cualquier otra cosa que pueda sucederme porque mi postura y mi decisión me transforma a renunciar a TODO por estar contigo.

¿Qué sucede? ¿Será esto normal? ¿Debería de ser así? No lo se. Lo único que se es que quiero hacerlo y no me importa nada más que poder compartir contigo un brownie de Go Green, una crepa de nutela y fresas, un café, un buen concierto, una película de Harry Potter… un pedazo de mi vida. Todo! Y no me importa dejar lo que ya tengo por estar contigo. Y me preguntas por qué… y me preguntas por qué… Y te repito: PORQUE TE QUIERO!. Y sólo te recuerdo que soy capaz de acoplar mi estilo de vida a la tuya, todo por estar contigo; Quiero cambiar, quiero hacer cosas nuevas y quiero hacerlas contigo…

Tengo ganas de escaparle a la vida y perdernos en la playa después del trabajo; de llevarte a una montaña y abrazarte intensamente enmedio de muchos árboles; tengo ganas de llevarte a desayunar y luego irte a dejar a tu trabajo, todos los días que se puedan… Llevarte a medir tu vestido, comprar tu ropa y pagar tus recibos; que veas tus zapatos, tus tacones… esos que te quedan tan bien! De agarrate la mano y no soltarte, de abrazarte. Y de besarte…ufff Con mi mirada te lo digo todo. Desnudo mi pensamiento cuando coincidimos en una mirada acompañada de una sonrisa, y es donde estoy totalmente expuesto a que veas mi interior.

De compartir contigo todos tus sueños y anhelos, tu silencio y tu ruido; tu pelo y tu mirada. Tengo ganas de dejarte libre; que vueles lo más alto que puedas y si caes estar ahí para recogerte, para volar de nuevo y hacerlo juntos. Tengo ganas de conocerte más y más; entrar en tu vida de una manera que nunca nadie lo ha hecho. Quiero ser importante para ti, la diferencia en tu vida, lo que nunca he sido para alguien. Quiero ser yo mismo y que tú me conozcas, que sepas lo que soy, que te convenzas de lo mucho que puedo darte y el deseo eterno de verte sonreír y que seas feliz.

Tengo ganas de no tener ganas. Pero las ganas se van después de un tiempo… y esto que siento no se va, entonces definitivamente que no son ganas. Es algo que no puedo explicártelo, mi querida lectora, es lo que siento. Te quiero tanto que hoy más que nunca quiero que lo sepas. Que voy a tu lado, que a veces prefiero callarme y encerrarme en mi espacio porque es lo único que me queda cuando no te veo, cuando no te leo… cuando miras a otra dirección y no estoy ni por cerca.

¿Quién sos? ¿Qué haces en mi vida? ¿Por qué Dios te ha mandado en estos precisos momentos? ¿Por qué te quiero tanto? ¿Por qué estoy dispuesto a dártelo todo y pensar en tu felicidad? Me llamas y se me olvida todo lo demás porque cuando se trata de vos, no quiero que nadie me moleste; que nadie interfiera, que nadie me interrumpa. Porque quiero ser solo tuyo. No tengo respuestas, sólo mi corazón, mi pensamiento… mi deseo y mi anhelo de estar contigo. Por favor, dime tu nombre… ¿Cuánto tiempo vamos a esperar? En el alba de mi vida te encontré y hoy no quiero soltarte… por favor, dime tu nombre para decirte: Bienvenida!

Buen provecho!

Written by Pedro

December 1, 2010 at 6:20 pm

Posted in Uncategorized

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.